Definición del problema de carros tanque.

Como parte de los trabajos de un proceso de planeación de ventas y operaciones, hace un tiempo me vi en la disyuntiva de enviar grandes volúmenes de carga líquida a diferentes partes de los EE.UU., pero también me vi envuelto en un reto adicional, reducir el costo de distribución para auto tanques dentro del propio territorio de los EE.UU. El número mágico era 480 Ton de producto mensuales adicionales distribuidos en 160 Ton de producto en auto tanques (pipas de camión) y el resto entregado en planta.

Primera premisa. Enfoque en el cliente.

Derivado de lo anterior, consideramos diversos modos de transporte. Aunque al final se reducían a dos medios de transporte, por carretera o por ferrocarril. Para el tema de carretera, evaluamos las posibilidades como pipas regulares de acero inoxidable, flexitanques e isotanques. En tanto que para el tema de ferrocarril, definitivamente buscamos un buen carro tanque y una o varias terminales de transferencia. El objetivo era que el propio medio pudiera apoyar al cliente en el proceso de descarga, no solamente tenía que servir para mover el líquido de un punto a otro, sino que además, colaborar en los procesos de nuestros clientes.

Cabe destacar que por un momento nos pasó por la mente el tema de enviar los líquidos mediante barco, a granel. Sin embargo, los números no daban cuando poníamos todas las variables en la mesa: suministro, almacenamiento, y producción. Por lo mismo, quedó descartado.

Segunda premisa. Reducción de costos.

Teníamos que obtener una solución que adicionalmente nos ayudara a reducir los costos logísticos (de transportación) y aquí fue donde un equipo muy interesante de personas nos ayudó significativamente, cuando nos presentaron el servicio de Ferry de CG Railways, Inc. Que movería nuestros carros tanque desde México hasta el sur de los EE.UU. De una manera más rápida y económica, combinando dos medios de transporte, el Marítimo (Ferry) y el Ferrocarril, de algún modo encontramos un justo medio.

Tercera Premisa. Flexibilidad.

Después saltó a la luz otra posibilidad: “Si ya éramos capaces de transportar un carro tanque de forma más eficiente, ¿Podíamos mejorarlo?” La respuesta fue un rotundo ¡SI! Y vino de la mano de Transflo, Corp., una compañía subsidiaria de CSX, Corp. Nos permitió, al hacer un acuerdo con ellos, acceder a un buen número de terminales de transferencia, lo cual nos facultó enviar un carro tanque por ferrocarril y trasvasarlo a autos tanque.

¿Cómo operó éste sistema?

Primero, logramos determinar un tiempo total de recorrido de 92 días (tres meses), contados desde el momento en que el carro tanque salía de las vías ‘públicas’ hasta que regresaba nuevamente a ese sitio, por lo tanto incluía: el lavado en origen, los movimientos entre patios, carga, documentación, sellado, pesaje, despacho, carga al ferry, descarga del ferry, tiempo de transito en destino, tiempo que pasaba en el destino y todo lo requerido para su retorno. Por lo anterior, realicé un simple diagrama de Gantt (Fig. 1) donde pude poner gráficamente, la cantidad de carros tanque que serían necesarios para poder exportar un total de 480 Ton. Mensuales durante un periodo de 18 meses (tiempo del pronóstico).

Figura 1.

Pueden existir acercamientos matemáticos para determinar fácilmente la cantidad de carros tanque, pero éste acercamiento gráfico tenía tres objetivos: (1) Determinar la cantidad de carros tanque en la flotilla, (2) Realizar modificaciones en la cantidad de carros tanque y (3) Servir como sistema de monitoreo y reporte hacia la Dirección de la Empresa.

Segundo, la idea era enviar dos tipos de embarques, el primero era un carro tanque dirigido a un cliente específico que debería de poder descargar su contenido o usar el mismo, como almacén por un periodo acordado y el otro tipo era enviar un carro tanque a una terminal de transferencia desde las cuales se cargaban las pipas que servirían para acercar el producto al cliente final.

¿Qué resultados se obtuvieron con éste sistema?

Básicamente, pudimos cumplir con todos los requerimientos del cliente, además de reducir el costo marginal de distribución para éstas entregas entre un 10% y 15%. Además de ofrecer a nuestros clientes un valor agregado adicional, les proveímos un punto de suministro mucho más cercano a sus instalaciones, y en época de invierno, eso marcó toda la diferencia.

Conclusiones.

Desde mi punto de vista, el costo de distribución debe ser siempre un porcentaje de la venta. Desearía que existieran más abiertamente, estudios de mercado que te indicaran cual és el costo promedio en términos de porcentaje de ventas que una empresa en una industria dada, paga por la distribución de sus productos. En lo personal, me costó trabajo determinarlo, pero concluí que lo más importante era cumplir con las expectativas del cliente y al mismo tiempo, buscar la manera dar un poco en exceso sin poner en riesgo a la compañía. Meses después, uno de los clientes vino a México y en más o menos palabras indicó que le gustaba comprar en nuestra compañía porque nos gustaba hacer el trabajo extra que en otros sitios no querían o podían hacer.