¿Cómo vas a reaccionar cuando tu jefe te diga que tu puesto lo tomó un robot? Hace unos días tuve la oportunidad de ser atendido por un robot telefónico. Nada nuevo, una aplicación que te pide contestar con la voz a preguntas específicas. La experiencia, por muchos motivos no resulta del todo placentera. En ocasiones, la aplicación no identifica correctamente la respuesta, pero al final obtuve lo que buscaba.

¿Has visto los enormes centros telefónicos de contacto donde trabajan miles de personas en todos los países? ¿La cantidad de personas detrás de un chat y los actuales chat bots? Éste es un simple ejemplo, de muchos que suceden día con día.

Nuestra historia sobre la resistencia al cambio, empieza con definir el autosabotaje.

De acuerdo, a Isabel Rovira el autosabotaje “son los actos inconscientes que aparecen cuando las personas se ven enfrentadas a un cambio importante en sus vidas. Éstas conductas, tienden a obstaculizar metas y logros” profesionales y personales. Pero no solo eso, en muchas ocasiones podemos encontrar un sin fin de justificaciones perfectamente racionales por las cuales, nos podemos estar autosaboteando.

La ceguera de taller, es una de las principales causas del autosabotaje en las organizaciones y personas. Ésta característica de las organizaciones, la ceguera de taller, ya la hemos tratado en diversas ocasiones. Ésta vez, queremos hacer énfasis en la parte individual de éste termino en la cual, wikiHow, (n.d.) “lo describe como un estado de estancamiento laboral o personal, una situación donde crees que todo lo haces muy bien”, pero en el cual, la falta de conocimiento proveniente del exterior (de fuera de la zona de confort) te puede estar engañando.

Es muy importante, entender el rol de la zona de confort cuando hablamos de la resistencia al cambio.

Tu zona de confort, es un estado mental (Kabato, n.d.) “donde la persona utiliza conductas de evitación (sic) del miedo y la ansiedad en su vida diaria, utilizando un comportamiento rutinario para conseguir un rendimiento constante sin asumir ningún riesgo”. Y aunque para muchos, lo mejor es una situación que nos garantice que lo que tenemos se perpetúe, la más probable es que los cambios se presenten en nuestra vida, ya lo escribió Heráclito, 500 a.C. “la única constante es el cambio.”

Rápidamente, es necesario realizar ésta conclusión. La zona de confort, el autosabotaje y la resistencia al cambio, son estados mentales del individuo. Es por ésto, que debemos de entender que el autoconocimiento y el manejo de las emociones (también conocida como la Inteligencia Emocional) es una habilidad a desarrollar de inmediato.

Cuando se trata de tu crecimiento profesional, nada que valga la pena se encuentra en tu zona de confort.

Como ya se estableció, hay muchas cosas conocidas en tu zona de confort, y muchas de esas cosas te atan a ella y por lo tanto, justifican tu resistencia al cambio y terminan siendo un autosabotaje. Ésta relación causa efecto entre todas éstas variables, son causas fundamentales por las que no podemos o no queremos mirar más allá de nuestra zona de confort. Pero, lo más importante que nos ha pasado, no se encontraba a la mano, en primera instancia.

Realiza una lista de todas las cosas que deseas lograr en términos profesionales y personales. Y de inmediato, frente a cada una de las cosas escribe si se encuentra o no en tu ámbito de influencia actualmente. Te darás cuenta que por simple definición, tus metas y logros futuros están más allá de lo que hoy conoces. Ésta es una de las razones por las cuales tu resistencia al cambio, es un autosabotaje de tu futuro profesional.

Principales razones por las que nos resistimos al cambio.

Quisiéramos agrupar éstas motivaciones en dos grandes grupos:

  1. Por comodidad. Sobre éste tema en particular, es que hemos venido ahondando hasta éste momento dentro del presente artículo y es que, la verdad resulta mucho más simple seguir haciendo lo mismo de siempre, buscando obtener los mismos resultados de siempre. Hay algo peor, ¡queriendo obtener cosas diferentes! (Anónimo, n.d.)

  2. Por ignorancia. En ésta vertiente, el poder reconocer que ignoramos algo es el punto más importante del proceso. Esto porque, existe algo que se conoce como ignorancia inconsciente. Que debemos de entender como todo aquello de no conocemos y por lo tanto, lo ignoramos del todo. Y aquí es donde la actualización del conocimiento es fundamental para reducir nuestra resistencia al cambio.

Identifica si tu estás en un estado de resistencia al cambio.

Con todo el marco teórico anterior, lo conducente es que realices una autoevaluación para poder definir si tu eres una persona que se encuentra en un estado de resistencia al cambio, o no. Las preguntas que te proponemos son las siguientes:

  1. ¿Tienes un conjunto de metas SMART en tu vida profesional y personal, por escrito?

  2. ¿Tienes un plan de trabajo para ejecutar las actividades requeridas para obtener tus metas?

  3. ¿Estás involucrado en un proceso de actualización de tu base de conocimientos básicos?

  4. ¿Participas regularmente en cursos o capacitaciones para incrementar tu base de habilidades blandas y duras?

  5. ¿Rindes cuentas a alguien de tus logros e inactividad?

  6. ¿Regularmente identificas áreas de mejora en tu personalidad, forma de trabajo, hábitos personales, etc.? ¿Y haces algo para cambiarlo?

  7. Cada vez que algo sale mal, ¿evitas encontrar un culpable y planteas la situación desde una posición de control en la que tu eres el responsable directo?

La sugerencia, consiste en no contestar las preguntas anteriores con monosílabos (si o no). Por el contrario, elaborar la respuesta al mayor detalle posible. Por favor, comparte tus resultados en público o en privado a los correos de contacto o comentarios. ¿Pudiste identificar las acciones a ejecutar para reducir tu resistencia al cambio?

Los principales cambios que se avecinan y a los que tendrás que adaptarte, o morir.

Existen muchas cosas que van a cambiar en los siguientes años. Probablemente, como pocas épocas en la historia contemporánea de la humanidad, las cosas que muchos entendíamos como dadas y consistentes dejen de tener valor. Existen múltiples listas de nuevas profesiones que emergen, y muchas de ellas podrían ser también obsoletas con la inteligencia artificial y el aprendizaje de las máquinas. Entonces, en el nuevo entorno socio-económico que nos tocara vivir habrá que adaptarse a:

  • La inteligencia artificial como parte intrínseca de nuestra vida cotidiana.

  • El dominio de las interfases del usuario que las aplicaciones de manejo de grandes cantidades de datos te proporcionen (big-data)

  • Convertir tu practica profesional a una impulsada por datos (utilizando el punto anterior).

  • La total digitalización de nuestra vida laboral y la consecuente eliminación de los registros en papel (inclusive la digitalización de los procedimientos legales y legislativos)

  • La insistente y repetitiva (casi hasta el cansancio) exacerbación de las habilidades blandas que las máquinas, en principio y esperemos que por mucho tiempo, no podrán replicar.

  • El enfoque definitivo en la persona y en el goce de una experiencia diferenciada e increíble cada vez que se pone en contacto contigo, tu negocio, tu puesto, etc.

  • La competencia cada vez más especializada que irás encontrando en tu práctica y para la cual deberás estarte preparando cada día.

El panorama se vuelve cada vez más competitivo. En los años venideros, viviremos la desaparición de los Baby-boomers, la total predominancia de la generación X, el ascenso jerárquico de los Millenials, la generación Z cambiando totalmente el ecosistema social y sin duda, la siguiente generación (como la llamen) que será nativa en la inteligencia artificial. Cada uno de éstos eventos, traerá ventajas y desventajas pero en su conjunto, crearán un ecosistema más competitivo de lo que podamos imaginar.

La increíble satisfacción de ampliar tu zona de confort controlando la resistencia al cambio.

Ya se dijo que la resistencia al cambio, el autosabotaje y la zona de confort son estados mentales que pueden ser inconscientes o conscientes. Por otro lado, el entorno de nuestro país y del mundo, nos llevará inevitablemente a una espiral de cambios que cada vez tardarán menos tiempo en sucederse. Con éstas dos ideas de contexto, es pertinente lanzar la siguiente conclusión:

Hoy más que nunca, la autoconciencia es fundamental para vivir en el mundo que nos tocó, y educar a las generaciones que vienen sobre el que les tocará vivir. Como consecuencia, cada vez más se vuelve relevante una autoevaluación para mover del terreno inconsciente al consciente aquellas actitudes que nos pudieran estar atando a creencias razonables, que viven dentro de nuestras zonas de confort, y que crean una lógica resistencia al cambio.

¿Necesitas ayuda para identificar tu resistencia al cambio?

Referencias.