Estás iniciando una reunión con tu equipo de trabajo. El objetivo, es verificar cómo ha ido su desempeño, porque finalmente es el tuyo mismo. Todos ellos, ya saben lo que sucederá a lo largo de ese evento. Para empezar, se hará una revisión del estado de las cosas en el área. Después, se tomarán algunas decisiones sobre la pertinencia del plan de trabajo y en su caso, se modificarán cosas. Etcétera.

Después de todo, lo has venido haciendo los últimos meses con todos ellos. Algunos se van, otros se han mantenido y otros se integraron, pero a pesar de todo, sigues con esa forma de trabajo. Esa disciplina, te sirve mucho, pero es probable que no sea suficiente, cada cierto tiempo es muy necesario hacer una revisión de todo el espectro que es y significa para tí, liderazgo. Solo, para estar seguros de que no estarás obsoleto.

Tu equipo de trabajo seguirá a su líder, ¿tu lo eres?

Así de simple, ¿estas preparado para ser el líder que requiere las compañía para la que trabajas, o de la que eres dueño? Evita olvidar que, no solo estamos hablando de las clásicas habilidades de liderazgo, quizá las hayas escuchado o leído muchas veces. Claro que (Walsh, 2019)”habrá algunas características que se mantendrán como la capacidad de crear una visión, la integridad y la capacidad de ejecución, pero habrá otras contextuales que serán requeridas”.

Recordemos, que ésta realidad nos enfrenta a diversas formas de pensar que están ligadas a generaciones en el trabajo. Por lo tanto, (Walsh, 2019)”además de las tradicionales características ya mencionadas, la transparencia, la inclusión y la colaboración” serán tres características que requerirán los equipos de trabajos actuales. Lo anterior, para que tus colaboradores te perciban como la persona que se encuentra efectivamente preparada para guiarlos en éste mundo digital.

Las reglas para el equipo de trabajo deberán ser más claras y justas que nunca.

Hubo una época, en la que actuar de forma poco escrupulosa funcionó para ser el líder. Algunas personas, consideraban esa forma de actuar correcta y deseable. Hoy, definitivamente ese perfil de liderazgo quedó obsoleto. Y es importante mencionarlo, porque aún hoy en día, podemos ver a jefes (no líderes) que procuran acciones que no tienen que ver con la ética de trabajo más amplia posible. Es muy probable, que el día de mañana te topes con alguien así.

Para evitarlo, es de suma importancia que puedas construir un conjunto de reglas simples, claras y exhaustivas. Es decir, que todo mundo se sujete a ellas (incluyéndote), que puedan ser comunicadas y entendidas de manera por todo el equipo de trabajo y no haya contradicciones entre ellas. La principal motivación a que sean así es que puedan ser fácilmente evaluadas y adaptadas al entorno cambiante que nos envuelve.

Es preferible que todo el grupo comparta un propósito común, no solo objetivos.

Quisiera aportar algo en éste apartado, pero lo mejor es dejar al experto en el tema explicarlo por si mismo. Quién mejor que Simon Sinek:

¿Dudas?

El eficiente plan de trabajo para mantener a tu equipo de trabajo unido y enfocado.

En éste blog, muchas veces hemos hablado de la importancia de crear y mantener un plan de trabajo y metas SMART. Una de las justificaciones más prácticas es que es la única forma que se tiene para conocer y rastrear el avance que tu equipo de trabajo tiene en sus actividades diarias. Pero, también es una excelente estrategia de comunicación y de trabajo en equipo. Con el mindset adecuado, un plan de trabajo se vuelve en una forma de que la compañía entera busque la forma de colaborar con aquellos que pueden terminar siendo una debilidad para todos.

Ésta característica, es fundamental para tener unido a tu equipo de trabajo. Y quiero ahondar en el mindset, es muy importante que lo trabajes de manera clara. El ayudar a un área que va retrasada no es hacer su trabajo ni debemos de retrasarnos de forma premeditada para que alguien más nos ayude. Debemos dar el 100%, y evaluar que así sea, en todos los puntos de la compañía. Sin embargo, sucede que en ocasiones, cuando las cosas se complican, no alcanza el tiempo para concluir. Es cuando, colaborar puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso de todo el grupo.

Permite que cada uno de los miembros del equipo de trabajo participen en los proyectos.

Cada persona es diferente, como consecuencia puede que veas como un defecto a algunos miembros del grupo. Porque, tienen debilidades o carencias que podrían significar en si mismo, el eslabón más débil de la cadena. Por otro lado, también podrás encontrar grandes talentos que pueden no encajar tan adecuadamente como quisieras. Y en el medio, existen una gran cantidad de posibilidades y matices. En cualquiera de los casos, procura crear el ecosistema en el cual todos puedan participar.

En ocasiones, debes de permitir a algunos miembros del equipo identificar y entender sus limitaciones o sus talentos. Logrado ésto y porque todos tienen la actitud correcta, es muy probable que cada uno de ellos empiece a tomar el rol que se necesita. Un poco por tu guía, otro por la del grupo y lo que falta, por ellos mismos, como se dijo. El punto, es que exista un medio que motive a las personas a participar de las iniciativas especiales y sobre todo, la consecución del propósito.

Permite al grupo, y cada uno de sus miembros, la toma de decisiones y entiende que las cosas pueden salir mal.

Sería excelente, que las cosas siempre salieran como se planearon. Pero, todos sabemos que por mucho detalle, exhaustividad y suerte que se tenga a la hora de realizar un plan y ejecutarlo, existen variables que podemos anticipar su existencia, pero jamás la influencia real en el momento decisivo. Es entonces, que el (Willink y Babin, 2018) “comando descentralizado” tiene que hacer su aparición. El equipo deberá de tomar decisiones sobre la marcha y actuará en consecuencia y saldrá bien, pero también mal.

Quizá, una de las más grandes cualidades que tiene un líder es su capacidad de reacción correcta ante el error del equipo. Todos vamos actuar en consecuencia a nuestro entorno y creencias. En ocasiones, éso nos juega en contra y olvidamos los principios o la cultura de la empresa. Es el rol tuyo, inicialmente estar siempre recordando los principios básicos (las reglas) y asegurando su cumplimiento. Luego, también es de suma importancia no dañar la moral del equipo recriminando cada una de las situaciones que se presentan de manera desproporcionada. El equilibrio es fundamental.

No seas es jefe, procura ser el líder que asegura que todos obtengan lo que están buscando.

Una de las principales habilidades que debes de mantener al día cuando estas a cargo de un equipo de trabajo, son las de liderazgo. No solo las tradicionales, sino aquellas que irán siendo demandadas por los nuevas generaciones que poco a poco se apoderan del espacio de trabajo. Y que dicho sea de paso, no hay forma de evitarlo. El reto, es estar preparado para el proceso tanto de liderar como de preparar a las siguientes generaciones de líderes en tu negocio o trabajo.

Para ello, es importante que tengas una disciplina férrea en cuanto al seguimiento que debes de hacer de los principios básicos que aquí se describen. Crear un ambiente adecuado, un propósito, que todos participen y que tengan la manera de hacerlo mediante un plan de trabajo que les permita entender y explicar sus avances a lo largo del tiempo.

¿Tienes oportunidad de desarrollar tus habilidades de liderazgo?

Referencias.