Disciplina y motivación son dos palabras que se usan de manera intercambiable e indistinta. Sin embargo, son dos cosas totalmente diferentes y cómo interactúan entre sí y de manera independiente éstas dos grandes cualidades en el trabajo (Wojtowecz, 2018), es de lo que tratará éste texto.

Esto es un historia, y como toda historia requerimos un héroe que eres tu, lector, dueño de un negocio, o CEO del mismo. Que estás preocupado y te sientes mal porque los resultados de tu oficina en México no se dan con la calidad que se espera. Tienes otros sitios en otros países, pero ésa oficina y país en particular no ha despegado como el resto. Realmente te empiezas a cuestionar si tienes las habilidades que se requieren para hacer que ésto funcione. Seguiste un simple consejo que te dieron y entonces, decidiste contratar un Country Manager con otro tipo de habilidades menos tradicionales, y así sucedieron las cosas…

El Country Manager descubre problemas de disciplina.

Cuando llegas a la oficina el día preciso en el cual fuiste citado, después de la inducción y entrenamiento en el Centro de Mando de la compañía en el extranjero sientes un clima pesado. No es común que el CEO venga a la oficina en específico a presentar un nuevo miembro del equipo, es decir a tí Country Manager. Eres informado que te esperan en la sala de juntas principal y te conducen a la misma. Al abrir la puerta, ¡Toda la compañía está reunida!, por video conferencia equipos en otros sitios dentro de México y oficinas dependientes en Latinoamérica.

La chica que te recibió es la encargada de la oficina de Recursos Humanos y te va presentando a cada uno de los personajes asistentes “Mientras esperan que llegue el jefe” – te confesó. Justo en el momento que se cumple el plazo, se abre la puerta de la oficina y aparece el e inicia la reunión sin demora. Se realizan las presentaciones formales por su parte y escuchas palabras que te evocan situaciones del pasado, donde no había disciplina hacia el trabajo diario.

La reunión de objetivos, K.L. Ruin y la disciplina.

Después de la presentación inicial, el CEO cita a una reunión en petit comité dentro de su oficina y fijar algunos objetivos. Ahí conoces de primera mano lo que ya te había esbozado en los Headquarters, a K.L. Ruin y sus historias de motivación. Lo primero que escuchas de su parte es que tendrás todo su apoyo y el del equipo a su cargo. Posteriormente, reitera al CEO su compromiso de obtener los resultados que se han acordado hasta ese momento. Entre todos, discuten los escenarios y se fija un conjunto de resultados esperados. Todos están de acuerdo hasta el momento, se establece la fecha de la siguiente revisión trimestral, e inicia tu aventura.

¿Falta motivación o disciplina?

El primer paso dado fue encaminado a determinar la idoneidad del personal para cada uno de sus puestos. Todo parecía estar en orden, después de una revisión detallada de los primeros 3 niveles de mando, salvo alguna excepciones rescatables, el personal en general tenía las habilidades duras y blandas para ejecutar cada uno de sus deberes. Después de revisar otros aspectos de la compañía, parecía que también la infraestructura estaba en orden, cada persona tenía los apoyos, equipos y espacios que requería para sus actividades. La conversación con Recursos Humanos te llevó al terreno de la falta de motivación, ¿o era disciplina?

La respuesta fue simple: lo que falta es disciplina.

La conclusión no fue difícil de obtener. Por un lado, la mayoría llegaba con materiales incompletos a las reuniones. Se determinaban fechas y el día indicado, no se obtenían los compromisos, vamos ni siquiera un aviso de que no sería posible cumplir lo acordado. Esto tenía una explicación simple, el equipo no avisaba ni entregaba lo esperado porque simplemente, ¡estaban trabajando en otra cosa! ¿Pero que podría ser? Y aunque no tenías clara la respuesta a ésta pregunta, lo que te quedaba claro es la falta de disciplina para obtener las metas determinadas.

K.L. Ruin está detrás de todo.

Seguirás investigando, en otro momento, si las motivaciones de K.L. Ruin fueron genuinas y correctas o por el contrario, realizó todo para sabotear a la empresa o esconder incapacidades personales. Por el momento, la primera conclusión a la que llegaste es que la organización debía de acostumbrarse a cumplir los compromisos prometidos, hacia el exterior, los clientes, pero también al interior con cada uno de los compañeros de trabajo. Además, deberías de desterrar la idea de la falta de motivación que fue difundida por K.L. Ruin y diferenciarla claramente de la ausencia de disciplina en el equipo. Por otro lado, crear un sistema que garantice el cumplimiento de las metas de la compañía.

Mentoring como medio para generar disciplina y motivación.

Mentoring en los negocios es la actividad por la cual un mentor, quien es una persona con mayor experiecia y conocimientos en los procesos de la empresa, brinda apoyo a un mentorizado (mentee) para que éste último se desarrolle mejor y más ágilmente dentro de la compañía y obtener mejores resultados del equipo. La implementación fue simple, se entregó a los mentores un método por medio del cual podían generar un plan de trabajo simple y efectivo. Después, se les proveyó la forma de pedir rendimiento de cuentas al equipo y finalmente, las herramientas de premiación (y también castigo) para aquellos que lograran algo muy simple: cumplir con sus metas consistentemente y a tiempo.

La transformación de la oficina mexicana.

En los primeros meses de tu gestión, se han logrado cambios impresionantes en la operación de la oficina en México. Para empezar, la gente se acostumbró a rendir cuentas y al hacerlo, también podía ver que si estaba entregando y que no. Por lo tanto, pudo darse cuenta cada uno de los miembros, ¡hasta K.L. Ruin!, de las cosas que estaba dejando de hacer por perder el enfoque de las cosas importantes a favor de las urgentes. Finalmente, como consecuencia natural de la consecución de resultados y su reconocimiento, el nivel de motivación de tu equipo subió considerablemente, tanto que se sentía en el ambiente.

Revisión trimestral con el CEO.

No es común que el CEO visite consecutivamente dos oficinas pero quiso hacer una excepción por ésta ocasión derivado de los resultados obtenidos. Si bien, no se podía decir que la oficina se encontraba en inmejorables condiciones, si se había dado un rebote y marcado una tendencia relevante por dos meses. Lo cual significaba que se estaría llegando al estándar en un par de meses adicionales. Todo el equipo estuvo en la reunión, como la presentación y ahora se respiraba un ambiente diferente, más animado y con un listado de iniciativas en progreso y todo en color verde (de cumplimiento).

Referencias.

Wojtowecz, Allison (2018). Why Motivation is Crap & Discipline is Your Only Chance at Success. Accesado el 24 de Junio de 2019 en https://medium.com/@flabstofitness/why-motivation-is-crap-discipline-is-your-only-chance-at-success-3ecd00b8b090

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