Sobre sus colaboradores, Richard Branson escribió “Yo siempre he creído que la manera en la que trates a tus empleados será la manera en que ellos traten a tus clientes, y esa gente florece cuando son reconocidos”. Es sobre ésto que tratará éste artículo, sobre como lograr que la gente traduzca tus buenos tratos y apoyos a ellos, en una cultura empresarial que te ayude a salir adelante en los peores momentos imaginables.

Todos, lee bien, todos necesitamos de un equipo para poder cumplir lo que hemos prometido a nuestros clientes. Si consideras que tu solo puedes hacerlo, es que aún no has pensado en crecer fuertemente tu negocio. Para el resto, no hay de otra, necesitamos un equipo listo para tratar a tus prospectos y clientes como es requerido. Para que tu negocio sea diferente y mejor.

Ve a buscar e identifica que es lo que cada uno de tus colaboradores obtiene de tu compañía (y de ti).

Infórmate cómo está actuando tu área de recursos humanos, si sus anuncios de empleo son algo como:

“Buscamos contador general para empresa 100% mexicana.

Ofrecemos:

  • Sueldo competitivo

  • Prestaciones de ley

  • 100% del sueldo al IMSS”

Definitivamente, estás enviando el peor mensaje a tus futuros y actuales empleados.

¡Imagínate que tienes que aclarar que estas dispuesto a cumplir la ley!

Entonces, hay algo que puedes definir como la oferta laboral total y no es otra cosa que la cantidad de beneficios que tu empleado recibe por parte de la compañía. Tienes que trabajar diario en que esa oferta mejore y no siempre tiene que ver con dar más dinero sino, en ofrecer más beneficios. 

Cuando tu enfoque está en cómo lograr que tus colaboradores sean mejores cada día y busques que obtengan más aprovechamientos de su estadía en tu compañía, seguramente lo encontrarás.

La cultura de tu compañía. ¿Cómo es, tomando en cuenta que esta dictará el trato a tus clientes?

Seré simple, la cultura de tu compañía no es solamente lo que está escrito en la página ‘Acerca de’ en tu sitio web. Es el conjunto de las cosas que suceden dentro de la compañía, las reglas escritas y las no escritas. Los gritos y los regaños o la ausencia de éstos. El cómo se dirigen al cliente cuando el está presente o cuando está ausente.

En más de una ocasión, en los últimos meses he escuchado a micro empresarios referirse a sus clientes como:

“El cliente bien tonto, que no sabe lo que quiere” (Claro a sus espaldas, nunca de frente).

¿Has escuchado o permitido que alguien (tu inclusive) se refiera de ése modo a un cliente o prospecto? De ser así, asegúrate que tampoco lo hagan al usar algún eufemismo más elegante. Cada detalle cuenta y cada palabra dicha junto con el sustantivo cliente o prospecto, cuenta aún más. Desde el lenguaje, debemos de darle la importancia al respetable.

¿Existe la posibilidad de que lo que eres como empresa y persona, sea contrario a tus intereses?

Yo te deseo que la respuesta sea que sí. Porque, significa que tienes el camino más simple que andar. Salvo que tu producto o servicio sea muy malo (no en términos de calidad sino en la demanda neta – es decir, que quieras vender nieve recolectada en pleno invierno en navidad. Para ser claro, que sea algo que nadie quiere), y entonces lo que te toca es encontrar un producto o servicio que se adapte a tu mercado y realidad.

Pero si no es tu caso, e identificas que si tienes productos o servicios que valen la pena pero la cultura de tu compañía no es la mejor de todas, tienes un buen tramo andado. Porque, puedes identificar las áreas de oportunidad y mejorarlas de inmediato. Es cuestión de paciencia, capacitación y medición. Es regresar a los básicos, usando los círculos de calidad para encontrar las soluciones requeridas a cada uno de los problemas identificados (Blaauboer B., Roberto. 2006).

También, revisa el artículo Momentos de la verdad, y adáptalo para la revisión de la cultura de la empresa.

Empecemos reactivando la cultura de tu empresa, esto un reinicio, ¿Cómo quieres que sea la nueva versión?

Olvídate de todo lo que sabes al momento, por el contrario es momento de que redefinas cómo quieres que sean las cosas de aquí en adelante. Recuerda, después de cada crisis los humanos estamos listos para los cambios. ¿Por qué? No es cuestión de éste artículo analizarlo, solamente, tomemos las cosas de éste modo. Ahora mismo, como parte de la crisis, estamos listos para ser receptivos a nuevas cosas.

Por lo tanto, describe la cultura ideal para tu compañía en ésta reinvención. Cómo debes y deben de tratar a tus clientes y prospectos tus colaboradores. Además, puedes definir también cómo vas a tratar a tu equipo. Ahí es donde la magia debería empezar a darse. Cuida a tu equipo, procúralo, entrénalo, benefícialo, trabaja para ellos. Ellos son el motivo por el cual tus clientes y prospectos se quedarán en tu compañía.

¿Has pensado en que todos los miembros de tu compañía pertenecen al área de ventas, solo que cada uno tiene un rol diferente?

Después, redefine cada uno de los puestos de tus colaboradores, por ejemplo:

“Contabilidad.

Objetivo del puesto. Garantizar que los registros de las transacciones de la compañía se registren de manera correcta, ordenada, clasificada, etc., Para tener a mano la información correcta para el área de ventas”

Y así cada puesto, de forma que al releer sus descripciones tu equipo sepa que son ventas y tienen un rol dentro del proceso de ventas que debe ser claramente cumplido. Total, en éste momento (y siempre) no hay nada más importante que vender. ¿Te sugeriría un bono similar por ventas para cada miembro participante? La respuesta simple es, pero hay que hablarlo a detalle.

Todos son ventas, Tu, el de sistemas, los de almacén, el de mantenimiento, los de limpieza, todos. O mejor aún, todos colaboran para la obtención del propósito de la compañía que es más que ellos pero es suficientemente inspirador (nada más decir, consulta a Simon Sinek).

¿Cuántos son en tu empresa 2, 10, o 100? Cada uno cuenta y a darle duro porque hay que hacer lo posible por recuperar lo atrasado.

La idea, es que cada uno de tus colaboradores, esté motivado lo suficiente para que pueda compartir en su red personal y en redes sociales, quién es tu compañía. ¿Cómo responden cada uno de tus colaboradores cuándo alguien les pregunta en dónde trabajas y a que se dedican?

Bueno, pues de acuerdo a Daniel Pink, puedes ayudarles a contestar esa pregunta y en el camino, promover el lugar de trabajo donde todos y cada uno, obtienen muchos beneficios. Así, es como puedes crear un ejercito de promotores de tu marca y es de éste mismo modo, como incrementarás el compromiso que ellos tienen con tu propósito (¿notaste el asunto de la palabra: propósito?).

Piensa en el propósito como el fin último de tu empresa y la razón de ser de la cultura de la compañía. Porque, lo que viene es evangelizar al mundo y que se vuelvan fanáticos de tu marca, pero desde los básicos.

En sus marcas, listos, ¡a vender!.

El esfuerzo que todos deberán de ejecutar para recuperar lo perdido en ésta última crisis es monumental y es por eso que no debes hacerlo solo. Procura reinventar la cultura de tu empresa (aunque solo sean tu y una persona extra el personal de la misma) para que se adapte a la nueva realidad que enfrentarás. Involucra a todo tu equipo, busca un propósito superior que sea lo que cohesione a todo tu equipo alrededor de las metas que se plantean.

Definitivamente, situaciones como las que vivimos en éstos momentos ponen a prueba a todos los miembros de una organización. Y no hay nada mejor que el trabajo en equipo, para cargar las fuertes responsabilidades que vienen en los días, semanas y meses por venir.

¿Quieres estar listo para relanzar tus actividades?

Referencias.

Blaauboer Bahamonde, Roberto. (2006) Círculo de calidad. Administración. Gestiópolis. Accesado el 01 de Junio de 2020 en https://www.gestiopolis.com/circulos-de-calidad/

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