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Construir relaciones mutuas entre tutores y aprendices. 

“Es la emoción del aprendizaje la que separa a la juventud de la vejez. Mientras usted está aprendiendo, no tiene edad”. 

Rosalyn S. Yalow.

Los nuevos modelos de formación y/o aprendizaje, no son un asunto a resolver después de la pandemia. Hemos hablado, revisado y diseñado propuestas y metodologías mucho antes de que esta catástrofe ocurriera. El sistema que conocimos hasta inicios del 2020, requería una urgente reestructuración que garantizara la equidad, el bienestar, y la calidad de aprendizaje para todos los aprendices y en todos los niveles académicos. Este, ha sido un tema central en las agendas de un sin número de organizaciones, países, congresos, etc. 

Liderar una agenda de formación para un equipo de trabajo no es cosa simple, y hoy en día puede resultar abrumador si revisamos las tendencias, plataformas, nuevas tecnologías, metodologías, o filosofías que a diario se publican. Es muy simple perder de vista el objetivo principal y dejar de lado el enfoque real de ello. 

El documento “Educación reimaginada; El futuro del aprendizaje”.

En ese texto, señalan: “En The Class of 2030 y el informe Life-Ready Learning, los estudiantes fueron claros, no querían que una “computadora” les enseñara. Por el contrario, valoraban la relación que tenían con los maestros que los conocían y sabían cuál era la forma mejor de que aprendieran. Las relaciones profesor-alumno siguen siendo claves para el éxito. La educación reimaginada, no se debe limitar a una lista de estudiantes «que aprenden solos». Las alianzas y los ambientes de aprendizaje siguen siendo elementos esenciales de un modelo de aprendizaje centrado en el futuro.”

Lo que agrega, a la lista previa de actividades que llevamos a cabo para diseñar y poner en marcha un proyecto de formación, una más. Pero, no una tarea simple, sino una gran actividad que por parecer sencilla o casi inherente dejamos de lado muchas veces. Es la forma de estar presentes como tutores, docentes o profesores, para nuestros aprendices. Ser cercanos, o en palabras elegantes de la profesión, humanizar el aprendizaje. Cada estudiante, sin importar edad, sexo, nacionalidad o nivel que curse, prioriza la personalización antes de la automatización. Todos los seres humanos necesitamos cercanía, motivación, contacto, y esta parte debe incluirse en el diseño instruccional de cada curso.

Efectos de centrar el aprendizaje en la persona.

“La personalización es uno de los medios más efectivos para acelerar el crecimiento académico y cognitivo. Los estudiantes quieren ser creativos y creen que aprenden más cuando tienen mayor voz y opciones y reciben comentarios personalizados. 

Su Impacto en el rendimiento académico:  Los estudiantes que reciben instrucción personalizada se desempeñan mejor que el 98% de los estudiantes tradicionalmente enseñados. “ Señala la investigación llevada a cabo por NewPedagogies for Deep Learning y Microsoft Education

Para Boris Montesino Espita, de la Universidad Galileo de Guatemala, en la VII Conferencia de e-Learning Integral en el 2015. La virtualidad se está estableciendo en un plano humanizado, adaptativo y personalizado; donde es más importante el establecimiento de relaciones de mutuo afecto entre los actores que intervienen en el proceso formativo.

¿Cuáles son los conocimientos y aprendizajes requeridos para cada organización?

Es una pregunta, que por más tiempo que pase, sigue estando en la mesa de las PYMEs. Para reimaginar el aprendizaje, debemos reflexionar sobre lo que sabemos sobre la forma de aprendizaje de nuestros equipos, nuestros estudiantes, el papel que podemos otorgar a la tecnología y con cual tecnología contamos. Además de la complejidad de diseñar sobre un futuro desconocido. Seis preguntas claves pueden fomentar una reflexión profunda y utilizarse para involucrar a todos los que necesitan ser parte de la solución:

  • Estudiantes.
  • Padres y familias.
  • Educadores.
  • Formadores.
  • Directivos y,
  • Todas las personas que pertenecen a una comunidad en particular.

Lo crucial, es aprovechar cada oportunidad para hacer las preguntas difíciles de nuestro sistema, discutir posibilidades y tomar medidas para un futuro nuevo y mejor. 

  1. ¿Qué conocimiento, habilidades y atributos necesitan nuestros estudiantes para prosperar en este mundo complejo? 
  2. ¿Qué tipo de aprendizaje se necesita para la complejidad actual y futura? 
  3. ¿Cómo aseguramos la equidad? 
  4. ¿Cómo atendemos al bienestar? 
  5. ¿Qué hemos aprendido del aprendizaje remoto? 
  6. ¿Cómo se puede aprovechar mejor la tecnología para aprender en el futuro?

Los arquitectos del futuro y una reflexión sobre el aprendizaje a crear.

El Doctor Etienne Wenger señala el su libro Comunidades de Práctica. Aprendizaje, Significado y Comunidad: “hay pocas tareas más urgentes que diseñar infraestructuras sociales que fomenten el aprendizaje. Esto no solo se aplica a escuelas o universidades, sino también a toda clase de organización pública o privada e incluso a las entidades que no denominamos organización con frecuencia, como estados o naciones. Quienes puedan comprender el carácter informal del aprendizaje -y puedan traducir sus ideas en diseños al servicio del aprendizaje- serán los arquitectos de nuestro futuro.”

Afirmación que nos invita a reflexionar sobre cuales son aquellas arquitecturas del aprendizaje que deberemos concebir, que materiales utilizar, sobre que terreno trabajar, quienes serán nuestro equipo de trabajo para llevar a cabo dicha labor, entre otras cosas. El aprendizaje se realiza en cualquier contexto, incluyendo los patios, la calle, el hogar o los pasillos de la oficina. Y por ello, el significado de aprendizaje tiene aristas, similitudes o diferencias para cada aprendiz. Recordando que todo aprendizaje adquiere un significado en la persona y su importancia radica en la modificación que se lleva a cabo a partir de dicho conocimiento reconfigurando nuestra capacidad de participar, pertenecer, o negociar un significado. Reorganizando sistemáticamente las relaciones sociales ante una comunidad y dando forma a nuestra identidad como organización y como seres humanos.

Debemos ser conscientes del carácter social del aprendizaje…

…y comprender que el deseo de aprender es inherente a nuestra naturaleza humana. Sin embargo, hay que respetar dicha naturaleza, en la que también necesitamos comunicarnos constantemente, ser motivados, y guiados. Debemos considerar que, para diseñar cursos en linea, el componente social es un requisito indispensable. Esto, no significa tener foros abiertos para conversar, sino estar pendientes de las necesidades específicas de nuestros alumnos de forma individual, de sus mayores intereses, de su forma de aprender y compartir su conocimiento. Todos tenemos algo que aprender y a la vez que enseñar, y debemos estar abiertos a ambas posibilidades. 

¡Queremos escucharte!

Escríbenos a: contacto@poliedrolab.com.mx

Para saber más:

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