Cuántos no hemos escuchado historias de personas ya mayores, en las que narran las cosas que perdieron por, en un momento dado, ignorar lo que estaba por venir. En ocasiones, es fascinante pero en otras, son solo recuerdos que evocan tristeza. No se si esta imagen, sea la que esperas en la que se convierta tu vida, si lo es puedes leer el texto como cultura general. Pero, si lo tuyo es tomar el toro por los cuernos, entonces definitivamente tienes que leer este artículo.

En el, hablaré de la adaptación al cambio como lección de vida y competencia laboral. De como se refleja esta habilidad en el entorno de una empresa. También, mencionaré algunas herramientas simples para mejorar esta habilidad en el entorno personal y organizacional. Cerraré, con la mejor sugerencia que te puedo hacer para lograr mejores resultados.

¿Qué es la adaptación al cambio?

Por el lado evolutivo, la adaptación al cambio es lo que ha permitido a las especies que conocemos, incluyendo a los humanos, mantenernos hasta el día de hoy. A pesar del cambio climático, muchas especies animales y vegetales se han mantenido y seguirán por muchos años y otras tantas desaparecerán. Todos nosotros, tenemos en nuestros genes, la posibilidad de adaptarnos al cambio, solamente hay que voltear un poco hacia adentro y entenderlo así.

Sin embargo, la definición que más nos interesa, es la competencia de adaptación al cambio que en palabras de José Alfredo López (2018) es una “competencia que aporta versatilidad de comportamiento y la habilidad para modificar la propia conducta con el fin de alcanzar objetivos o solucionar problemas comunes”. Podríamos concluir con lo aquí escrito, que nuestra capacidad de sobrevivir radica en que tan flexibles podemos ser para adoptar las nuevas circunstancias y actuar en consecuencia.

También existe la flexibilidad empresarial.

La competencia de adaptación al cambio no solo es individual. También, debe ser parte de la cultura de las empresas. Porque, del mismo modo que la flexibilidad le permitirá a los individuos sortear todos los problemas a los que se irá enfrentando, lo será para las organizaciones. Tu empresa, también tiene que tener esta competencia si quieres que sobreviva a largo plazo. Pero, vamos a ver en dónde es que puedes pensar en trabajar la flexibilidad de tu organización.

Existen tres rubros en los cuales puedes (y debes) trabajar para fomentar la flexibilidad empresarial:

  • Flexibilidad de velocidad. Que se refiere a que tan rápido una organización puede traducir en productos o servicios los cambios que se dan en el mercado.
  • Flexibilidad de gama, es la facilidad de reconversión que una empresa puede tener para adoptar nuevos productos o servicios.
  • Flexibilidad operativa requerida para que la empresa cambie sus procesos y procedimientos, para que pueda adoptar las novedades que el entorno les ofrece (Olaverri y otros, 2007).

A nivel personal, ¿cómo mejoro mi capacidad de adaptación al cambio?

De acuerdo a Blanca Mery Sánchez (2020), existen dos actividades que podemos estar haciendo repetidamente para lograr este objetivo y son:

  • Enfocarnos en lo importante, estimulando al cerebro mediante la meditación.
  • Aprender a llevar nuestra atención a lo realmente valioso para filtrar toda la información que no es relevante al momento.

Por otro lado, en el sitio crearsalud.org, encontramos actividades que puedes ejecutar para mejorar tu flexibilidad.

  • Aprende a escuchar a los demás.

  • Acostúmbrate a realizar pequeños cambios en la rutina diaria.

  • Confia en ti, puedes adaptarte a cualquier cambio.

  • No escuches todos los ‘peros’ que te pondrás cada que quieres hacer algo diferente.

  • Acostúmbrate a esperar siempre lo mejor.

Ahora trabaja en ejercitar las mismas competencias en la organización como un conjunto.

Uno de los acercamientos es identificar dentro de la organización las personas que tienen más desarrolladas las competencias de la versatilidad y ubicarlas en posiciones estratégicas dentro de un proceso de administración del cambio. Este, es un proceso que persigue modificar el comportamiento de toda la organización de una forma planeada y motivada por factores externos, la mayor parte del tiempo (Amorós, 2007).

Por lo que, una de las tareas fundamentales consiste en estar consciente de los cambios que se están gestando en el entorno inmediato y mediato de nuestras organizaciones. Una manera de lograrlo, es primero, identificar cuáles son la variables que más influirán en nuestra compañía. Posteriormente, establecer una metodología que nos provea un constante flujo de información sobre cada una de esas variables. Para lo cual, podemos ocupar fuentes primarias y secundarias de información.

No podemos predecir el futuro, pero si podemos estar informados de manera temprana de los cambios que ocurren.

Hemos leído y escuchado, miles de veces una paráfrasis de “la información es poder”. Pero, ¿qué significa en términos prácticos? Especialización. Dicho de otro modo, entre más sepamos de las variables que influyen directamente a nuestra empresa, seguidas de las que determinan el rumbo de nuestras industria y finalmente, las que inclusive indirectamente influyen en una y otra. Más podemos valorar como poder a esta información.

Por ejemplo, si tenemos una compañía de transportes de carga tendríamos:

  1. De la empresa, satisfacción de nuestros clientes y colaboradores.
  2. De la industria, combustibles y lubricantes, y llantas.
  3. Indirectas, sindicatos de la industria y acuerdos nacionales o internacionales.

La sugerencia es que crées una metodología que te provea información en tiempo real y que haya una persona o grupo de personas, que estén analizando la información para sacar conclusiones al respecto.

Algo fundamental en la adaptación al cambio es tomar decisiones sobre el mismo.

De nada sirve toda la información del mundo, si no tomamos decisiones que concluyan en acciones consecuentes a los objetivos perseguidos. No tomar decisiones, nos limita de manera drástica sobre la obtención de los resultados. Por el contrario, cuando si lo hacemos, aunque pueden no ser las correctas, al final terminamos aprendiendo una manera de cómo si o cómo se hacen las cosas. Es así, que te sugiero ponerte del lado correcto de la ecuación y toma decisiones.

Muchas veces, el cambio es la consecuencia del aprendizaje. Nuevas formas de ver un mismo problema, nos permite entenderlo y abordarlo de manera diferente. Es relevante, estar abiertos a analizar las opciones y entre más opciones se tengan correctamente procesadas, mejores serán nuestras posibilidades. Esta idea, el aprendizaje y sus implicaciones en el cambio, es en sí mismo el resultado de haber tomado la decisión de aprender.

Evalúa los resultados que obtienes cuando te logras la adaptación al cambio.

La adaptación al cambio, como ya se dijo, es la base de la supervivencia de las especies, las personas y las empresas. Por lo tanto, es una competencia que debes de trabajar consistentemente. Entre más desarrollada se encuentre, tu posibilidad de permanencia se incrementa.

El tema de la adaptación al cambio debe pasar por el ámbito personal y moverse al empresarial. Donde tu visión te permitirá crear una estrategia de administración del cambio que persiga la consistente renovación de la empresa. Es así como, en lugar de que cuentes tristes historias de lo que pudiste haber hecho, cuentes como le hiciste para lograr lo que obtuviste. Gran diferencia, ¿no es así?

Para obtener la motivación que requieres para tomar decisiones sobre adaptación al cambio.

Referencias.

  • Foto de Ketut Subiyanto en Pexels
  • López, José Alfredo (2018). La adaptación al cambio, un indicador de liderazgo profesional. Corporate YACHTING. Accesado el 24 de Agosto de 2020 en https://corporateyachting.es/es/la-adaptacion-al-cambio-un-indicador-de-liderazgo-profesional/
  • Olaverri y otros (2007). Dimensiones de la flexibilidad empresarial: un estudio empírico. CUADERNOS ECONÓMICOS DE ICE No. 73. Universidad Pública de Navarra.
  • Sánchez, Blanca Mery (2020). Claves para que aprenda a adaptarse al cambio en momentos de adversidad. Capital Humano. Forbes. Accesado el 24 de Agosto de 2020 en https://forbes.co/2020/04/07/capital-humano/claves-para-que-aprenda-a-adaptarse-al-cambio-en-momentos-de-adversidad/